Entradas

11: «El borde invisible del cambio»

  Capítulo 11 «El borde invisible del cambio» La mañana no apareció de golpe. Se deslizó lentamente, como una manta tibia que aún no decide si cubrir el día por completo. El cielo tenía esa expresión confundida de quien se despierta sin saber en qué estación está. No llovía, pero tampoco brillaba. Todo se sentía en pausa, como si el mundo respirara hondo antes de comenzar. No había apuro. Los sonidos llegaban con cuidado, los colores seguían apagados y el tiempo parecía flotar entre los muebles, como polvo en la luz. Era uno de esos días que no exigen nada, pero lo insinúan todo. Y en esa calma, en ese gris silencioso, uno empieza a mirar distinto: como si detrás de la quietud viviera una verdad que aún no se ha dicho. Nada parecía distinto en la superficie. El mantel dormía bajo la huella rojiza del desayuno anterior, como si el tiempo se hubiese negado a borrarlo; la radio murmuraba con voz de humo, mencionando guerras y decisiones que pasaban por nosotros como viento por vid...

10: Luces y Sombras

Capítulo 10 Luces y Sombras «El tiempo nocturno tiene su propia geografía: mientras la ciudad duerme, otros mundos despiertan en el silencio, tejiendo sus propias redes de luces y sombras, de encuentros y soledades.» El nuevo compás familiar El año que siguió a nuestra llegada a Montréal fue como entrar en una danza nueva, una coreografía incierta que ninguno de nosotros conocía pero que todos fingíamos dominar. La ciudad, con sus árboles encendidos en llamas de otoño y su aire que olía a promesas y a nostalgia, nos envolvía en un abrazo a la vez frío y elegante. El tiempo —ese artesano caprichoso que a veces se comporta como una amante distraída— parecía haberse embriagado: a ratos nos unía en ráfagas de ternura y luego nos dejaba a la deriva, cada uno girando en su propia órbita, como planetas que comparten el mismo cielo pero no siempre la misma luz. Mauricio , con apenas cuatro meses de transitar el programa de transición, dio el salto —valiente y sin mirar atrás— a la escue...

9: "Memorias de un sobreviviente profesional"

Capítulo 9 "Memorias de un sobreviviente profesional" «Hay hombres marcados por una gracia inexplicable: la muerte los visita con frecuencia, pero siempre se confunde de dirección y se lleva a otro. No es que escapen a ella —todos la encontramos—, sino que parecen habitar un pliegue del tiempo donde las tragedias olvidan sus nombres.» Manuel González pertenecía a esa estirpe rara de personas que desafían toda explicación: un sobreviviente nato, como gato que encuentra la forma de caer de pie incluso cuando el suelo ya no existe. Daba la impresión de haber salido de un cuento lleno de sorpresas, escrito por alguien con demasiada imaginación y poco apego a las leyes de la probabilidad. Su vida, tejida de episodios que rozan lo inverosímil, avanzaba como si la guiara una voz antigua —hecha de recuerdos, azares y pequeños milagros cotidianos. Nunca buscó llamar la atención ni dejar huella en piedra o bronce, pero la vida misma se encargaba de recordarlo, como se recuerdan los...