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32 El arte de soltar

 C apítulo 32 El arte de soltar Nadie nos enseña a despedirnos. Nos enseñan a llegar, a conquistar, a retener —pero no a soltar. Y sin embargo, la vida entera es un largo aprendizaje de despedidas: del vientre que nos cobijó, de los dientes que caen, de la casa donde fuimos niños, de los amigos que el tiempo dispersa como semillas al viento, de los padres que un día se vuelven fotografía y silencio. Despedirse es el oficio secreto de los vivos, el que nadie menciona en las escuelas pero que todos, tarde o temprano, debemos dominar si queremos caminar sin que el peso de lo perdido nos hunda las rodillas. Hay despedidas que anuncian su llegada con tiempo suficiente para preparar el alma —la enfermedad larga, el viaje que se aproxima, el hijo que empaca sus maletas hacia una vida propia—, y hay otras que caen como rayos en cielo despejado, sin advertencia, sin piedad, dejándonos con las palabras atragantadas en la garganta y el abrazo que nunca dimos pudriéndose entre los dedos. Am...

31 El último trazo

Capítulo 31 El último trazo Estas pinceladas otoñales no buscan la perfección: son trazos que tiemblan, manchas de luz cansada y sombra antigua que se superponen como recuerdos que nunca aprendieron a ordenarse. Así llega la sabiduría con los años, fragmentada y contradictoria, hecha de certezas que se desmoronan como hojas secas entre los dedos y de dudas que, sin pedir permiso, se vuelven roca. No hay manual ni sendero recto, solo este avanzar a tientas entre la memoria que insiste en quedarse y el olvido que insiste en llevarse algo más. La sabiduría no es claridad, sino la capacidad de convivir con la confusión, de sostenerla sin miedo, como quien carga una linterna temblorosa y aun así sigue caminando. Sobre la repisa, el viejo reloj de péndulo —herencia de mi abuelo, que a su vez lo heredó del suyo— lleva meses detenido en las cuatro y siete de la tarde. Nadie lo ha tocado. Nadie ha cambiado sus pilas ni movido sus engranajes. Y sin embargo, algunas mañanas lo encuentro andand...

30 Pinceladas finales sobre la existencia

Capítulo 30 Pinceladas finales sobre la existencia A esta altura de los años, cuando el cuerpo ya no grita sino que murmura y las manos, cansadas de la batalla, han aprendido la nobleza de soltar lo que alguna vez defendieron con uñas de fuego, descubro que no me arrepiento. No del ritmo errático con que atravesé los días, ni de los amores que irrumpieron como vendavales en la entraña, dejando cicatrices que aún laten como constelaciones ocultas. He sido ese pájaro sin mapa, errante y obstinado, que encuentra reposo en cualquier rama porque comprendió que el vuelo no es destino, sino método: una manera de dialogar con el aire, de acariciar lo invisible sin prometerle eternidad. Y en esa travesía, hecha de tropiezos y epifanías, aprendí que la vida no se mide en los logros, sino en la música secreta de lo que se entrega y se pierde. Hoy, mientras la memoria se vuelve un río lento y las estaciones me recuerdan que todo es tránsito, celebro haber sido viento, haber sido llama, haber s...

29 La gravedad de los recuerdos

  Capítulo 29 La gravedad de los recuerdos La noche llegó como llega siempre en Montreal cuando octubre se despide: sin ceremonia, apenas un deslizarse de grises a violetas hasta que el azul profundo se apodera del cielo y uno descubre —siempre con sorpresa, aunque suceda cada día— que el mundo ha cambiado de rostro mientras uno pestañeaba. Subí hasta la terraza del piso diecisiete llevando conmigo ese peso particular que no duele pero tampoco deja respirar del todo, ese lastre invisible que uno carga cuando los recuerdos insisten en quedarse pegados a la piel como humedad. Me pregunto qué soy mientras las baldosas del pasillo resuenan bajo mis pasos, como si el suelo quisiera recordarme que existo, que aún no me he disuelto completamente en esta arquitectura de ausencias. El ascensor zumbaba con su ronroneo metálico, ese murmullo que ya se ha fundido con mi respiración nocturna, como si el edificio tuviera pulmones que exhalan memorias. A veces creo que este artefacto vertical e...