*** 5 Pequeñas puertas
Capítulo 5 Pequeñas puertas «Las coincidencias no son accidentes, sino fragmentos de una historia que aún se escribe: páginas que el viento deposita en nuestras manos en el instante preciso, como si hubieran estado esperándonos.» La avenida Mont-Royal , con su trajín de peatones y su eterna batalla contra el invierno, era mucho más que un recorrido. Era un escenario donde los encuentros tomaban forma y el frío, por implacable que fuera, cedía ante una conversación inesperada. La estación de metro que lleva su nombre, con su flujo de rostros apurados, marcaba el comienzo de muchas jornadas y el regreso de incontables anécdotas que el viento se llevaba entre los copos. Pero para mí, el corazón de la avenida latía en un rincón discreto: un café donde servían café caliente por las mañanas y sopas humeantes en los mediodías de invierno. Era un refugio. El frío quedaba atrapado en el cristal empañado de las ventanas, y los inmigrantes encontraban en cada sorbo un pedacito del hogar ...