28 El oficio de engañar al olvido
Capítulo 28 La belleza de las mentiras sinceras «El escritor es, en esencia, un impostor que cree. Se disfraza de sabio, pero escribe para no perderse. Finge tener respuestas, aunque cada palabra que deposita sobre el papel es una pregunta disfrazada. Y en esa búsqueda —torpe, apasionada, a veces desesperada— tropieza con verdades que no buscaba, que lo sorprenden como cartas olvidadas en un cajón que nunca abrió. No escribe porque sabe, sino porque necesita entender. Y a veces, sin querer, revela lo que ni él se atrevía a mirar…» Mi vida podría titularse: Invierno y otoño . Entre hojas que caen y silencios que hielan, he aprendido a caminar con el alma abrigada. El otoño me enseñó a soltar con elegancia, a ver belleza en lo que se despide. El invierno, en cambio, me mostró la quietud necesaria para escuchar lo que no se dice, para encontrar calor en lo que permanece. Cada capítulo ha sido una estación distinta: a veces dorada, a veces blanca, pero siempre marcada por la necesidad de r...